Cuando ir a Terapia?

Cuando empezar el viaje del cambio

 

Imagina que te volviste un viajero(a) de la vida.

Cada día despiertas y caminas hacia una dirección.

“Hoy avanzaré 20km hacia el norte”
“Hoy caminará 10km hacia el norte”

Mientras vas hacia el norte descubres todo tipo de parajes, situaciones, personas y animales:
“Oh, mira aquella montaña, tiene un río a su costado”
“Oh, que interesante aquella ciudad, llena de luces y carreteras”
“oh, las personas de aquí son amables y acomedidas”

Cada día es una aventura nueva donde sientes muchas cosas. Y todo lo registras en tu diario de vida, para tener una evidencia de tus aventuras que regalarás a tus hijos cuando seas mayor.

Un día caminas por una montaña alta, te cansas un momento y decides detenerte.

Desde ahí observas hacia adelante y ves que hay mucho que recorrer.

También volteas y ves hacia atrás, ves por donde has avanzado y todo lo que has recorrido hasta este momento y exclamas “oh, vaya, cuanto he avanzado, cuantos recuerdos, he vivido todas esas experiencias…”

Si hoy te detuvieras un momento, y miraras el camino que has tomado hasta ahora en tu vida, qué tan satisfecho(a) te sentirías?, que tan orgulloso(a) te sientes de tu roll como pareja, padre/madre, empleado(a), amigo(a), familiar o con respecto a tu salud?, si hoy acabaran tus días y le regalaras tu diario de vida a tus hijos (sobrinos o amigos de ser el caso), te sentirías orgulloso(a) de lo que está escrito ahí?

Cuando notamos que nuestra vida está alejada de lo que valoramos o anhelamos en el corazón sentimos insatisfacción, culpa, vergüenza, dolor, tristeza, miedo, ansiedad, cólera, etc.; son señales de que necesitamos hacer un giro en nuestra vida y tomar otra dirección.

A veces no sabemos a dónde ir o que dirección tomar, a veces todo es más confuso. Otras veces nos da miedo o dolor ir por otro camino, por lo que nos mantenemos inflexibles y seguimos avanzando en el mismo camino de siempre.

Dice Matt Licata “En algún momento de nuestro viaje, es posible que escuchemos un llamado a dejar de lado las creencias, enseñanzas y prácticas que hemos acumulado a lo largo de nuestras vidas, por un momento y descansar. La llamada pide que presionemos el botón de reinicio y hagamos un balance de dónde hemos estado, dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos… Aunque a veces la llamada llega silenciosa y lentamente, como un susurro que nos guía a un nuevo territorio, para muchos llega como un visitante inesperado que brota en la noche cuando nos encontramos en transición, confundidos, enojados, desconsolados, inseguros o deprimidos.”.

Todas estas son experiencias naturales y comunes en la vida de los humanos, más de una vez las vivimos y reflejan que estamos vivos, que nos podemos mover y que nuestra vida se vive con cada elección y paso que damos.

Así que cuando nos llegue ese momento, elegiremos seguir el mismo camino o tomar otro.

Creo que muchos libros, consejos y filosofías de vida nos orientan sobre qué hacer en esos momentos; este realmente no es un asunto nuevo en la vida humana. Aquí es donde aparece la psicoterapia, como un espacio, un medio, una relación de trabajo muy peculiar (sin juicios, ni críticas) que asiste y acompaña a las personas en situaciones de cambio o búsqueda de cambio.

La psicoterapia no es un lugar de condescendencia, sino de acogida y aceptación del consultante y todas las experiencias que está atravesando; es reconocer su ser íntegro y en medio de una vida de diversos matices. Allí se va observando los caminos que se ha tomado, la vida que se está construyendo/viviendo y qué otros caminos se pueden; es como hacer un viaje acompañado.

En resumen:

Caminamos por la vida, a veces nos detenemos un momento y nos preguntamos “qué tipo de vida estamos viviendo?”. Ahí podemos elegir cambiar de dirección o mantenernos en la misma.

Si elegimos un cambio podemos conseguirlo por nuestra cuenta o con un poco de asistencia, por ejemplo: los libros, consejos, filosofías de vida, psicoterapia, etc. (son recursos que compartimos los humanos para apoyarnos).

La psicoterapia es una relación de asistencia y apoyo, dos humanos se juntan para caminar juntos en esos momentos difíciles y poco a poco van descubriendo y tomando nuevas direcciones alineadas con el cambio anhelado.

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Estas son las preguntas que puedes hacerte hoy y en cualquier otro momento:

-Si hoy te detuvieras un momento, y miraras el camino que has tomado hasta ahora en tu vida, qué tan satisfecho(a) te sentirías?

-Que tan orgulloso(a) te sientes de tu roll como pareja, padre, empleado(a), amigo(a), familiar o con respecto a tu salud?

-Si hoy acabaran tus días y le regalaras tu diario de vida a tus hijos, te sentirías orgulloso(a) de lo que está escrito ahí?

Y aquí puedes descargar un documento con otras señales que puedes considerar atenderlas; pueden llamarte la atención.

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